La Semana Santa en Villorejo siempre ha tenido una gran relevancia. Y así se mantiene todavía a pesar de que no todos los años cuentan con un sacerdote que dirija los servicios religiosos. Ese es el caso del solemne Vía Crucis que se celebra por las calles. Y digo solemne porque se medita, se reza y se cantan las 14 estaciones en las que se resume la Pasión de Jesús.

Hoy quiero compartir con vosotros una cosa que aprendí cuando estudiaba Ciencias Religiosas, una disciplina que estudia las tradiciones y el arte religioso desde la Simbología y cómo, a través de ella explican sus creencias las distintas religiones.

Os habéis dado cuenta que las tablitas que señalan las estaciones están colocadas por debajo de la zona del altar?. Eso tiene su origen en el Gótico en que la mayoría de iglesias se construían en forma de cruz : La nave central representa el palo vertical de la cruz y las naves laterales el palo transversal. En el cruce de las dos naves hay unos peldaños por los que se accede al extremo de la Cruz . Allí está lo más sagrado del Templo: el Altar enmarcado por el retablo, siempre orientado al Este por donde sale el Sol, símbolo de la resurrección. Por eso la ventana de la derecha está estratégicamente puesta para que el día de la patrona cuando el sol esté en lo mas alto, entren los rayos y den directamente en el altar que antiguamente estaba adosado al retablo. La nave central y las laterales representan la Tierra donde se sufre, se peca, donde se pide perdón. El espacio del altar representa la divinidad, el cielo; desde allí el sacerdote nos anima, nos perdona, nos exhorta a cambiar para ganarnos el cielo.

Por eso las tablitas del Vía Crucis no se ponen en el espacio del altar porque allí ya no hay  sufrimiento. Allí Jesús ya esta glorificado. Donde padeció fue en la Tierra entre los seres humanos.

FOTOGRAFIAS: Josete

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